"Las autoridades españolas tienen en marcha una campaña para recuperar fuentes radiactivas de Ra-226, gestionada por Enresa."
Las fuentes radiactivas de Radio-226 (Ra-226) fueron empleadas en tratamientos médicos durante el siglo pasado, y se estima que aún existen fuentes de este tipo almacenadas en hospitales, clínicas o domicilios particulares.
Las autoridades españolas tienen en marcha una campaña para recuperar fuentes radiactivas de Ra-226, gestionada por Enresa. Solicite más información en la dirección habilitada específicamente para esta campaña: campfuentes@enresa.es
Aplicaciones médicas en el pasado
"Las primeras aplicaciones de las agujas y tubos de Ra-226 a la oncología comenzaron a principios del siglo pasado."
Las primeras aplicaciones de los isótopos radiactivos a la medicina y en concreto, de las agujas y tubos de Ra-226 a la oncología, comenzaron a principios del siglo pasado. En España, entre los años 1940 y 1960, se adquirieron un buen número de fuentes radiactivas de este tipo.
La terapia usando este radioisótopo dejó de emplearse hace varias décadas debido a diversas razones, tales como la posible contaminación por causa del radón gas, emitido en caso de fisuras, y las altas tasas de dosis para personal asistencial. Comenzaron a emplearse radioisótopos artificiales alternativos más seguros (Cs-137, Ir-192, I-125 etc.)
Las fuentes radiactivas de Ra-226 fueron desechadas y pasaron a ser almacenadas por los usuarios en emplazamientos variados, no concebidos específicamente para tal fin. Sin embargo, debido a su largo periodo de semidesintegración (la actividad de las fuentes de Ra-226 solo se reduce a la mitad transcurridos 1064 años), siguen siendo activas y lo serán durante muchos años más. Además, los materiales de construcción de las cápsulas que las contienen no pueden recuperarse, debido a la alta contaminación radiactiva que presentan.
Por tanto, estas fuentes constituyen un riesgo apreciable si se desconoce su naturaleza o si están almacenadas de forma inapropiada.
Situación legal
Las fuentes de Ra-226 son materiales que requieren autorización para su posesión y uso (RD 1836/1999 de Instalaciones Nucleares y Radiactivas, modificado por 35/2008) y está prohibido su uso clínico (RD 1566/1998 de Criterios de calidad en Radioterapia).
Campañas de recuperación
Desde que la terapia con Ra-226 quedó en desuso, se han llevado a cabo varias campañas para su recuperación por parte de las autoridades nacionales: la Junta de Energía Nuclear (JEN) en su día y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), desde su creación en 1980.
Como fruto de los más de treinta años de aplicación de estas campañas se recuperaron un gran número de fuentes. Enresa gestionó en todos los casos el material recogido, que se trasladó a Estados Unidos para su gestión definitiva. Sin embargo, según los datos aportados en su día por los proveedores, quedarían por recuperar todavía un número apreciable de ellas, con una ubicación dispersa y mayoritariamente privada, ya que en su momento fue un material de libre uso, lo que dificulta su recuperación.
La campaña actual de búsqueda y recuperación de fuentes radiactivas huérfanas fue puesta en marcha en 2007 por el Ministerio de Industria Comercio y Turismo (MITYC), con el asesoramiento del CSN y encargada a Enresa. Esta campaña es una excelente oportunidad para que toda aquella persona física o jurídica que tenga este tipo de materiales pueda solicitar su retirada.
Fuentes de radio-226
Última actualización el 06/07/2009
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