Características del almacenamiento en piscinas

Piscina de una planta nuclear

Almacenamiento en la piscina de la central nuclear de Trillo

Una vez descargado del reactor nuclear, el combustible gastado debe permanecer almacenado en piscinas, para su enfriamiento.

La elección del agua como almacén inmediato se debe a su alto coeficiente de transmisión del calor, sus buenas propiedades como blindaje, su transparencia, su manejabilidad y su bajo coste.

Las piscinas de las centrales nucleares suelen ser de hormigón armado, internamente revestido con acero inoxidable. Son estructuras resistentes a terremotos de seguridad y generalmente presentan forma rectangular.

Su profundidad se sitúa entre los 10 y los 13 metros para asegurar que las barras de combustible, que miden hasta unos 4,5 metros y que se colocan verticalmente, son cubiertas por varios metros de agua (requisito necesario para garantizar el blindaje).

Además, cuentan también con:

  • Detectores de fugas, que avisan a la sala de control si se detectan escapes.
  • Sistemas de refrigeración, mediante cambiadores de calor, que debe garantizar que el combustible siempre se halla sumergido y que la temperatura del agua es la adecuada.
  • Sistemas de purificación del agua.

Todas las centrales nucleares españolas han cambiado los bastidores de sus piscinas, retrasando la saturación de las mismas y dando tiempo para la toma de decisiones sobre el almacenamiento temporal en seco del combustible gastado en España.

Características del almacenamiento en piscinas

Última actualización el 01/07/2009

Palabra clave: almacenamiento, combustible nuclear, reactor, agua, hormigón, acero inoxidable, piscinas, blindaje, Cherenkov, confinamiento, combustible irradiado, seguridad

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