Desde el momento en que se generan, hasta que se almacenan, los residuos radiactivos sufren un proceso de acondicionamiento que depende, fundamentalmente, de sus características físico químicas y radiológicas.
Residuos líquidos
Los residuos líquidos se segregan en función de su condición acuosa u orgánica.
Posteriormente se tratan utilizando métodos físicos y químicos, con la finalidad de reducir su contaminación y su volumen.
"Los residuos líquidos han de solidificarse, pues es la forma más segura de transportarlos y almacenarlos"
Dentro de los métodos físicos se emplean la filtración, la centrifugación y la evaporación. Los métodos químicos más habituales son la precipitación y el intercambio iónico.
La mayoría de los residuos pasa por varios procesos hasta que la descontaminación alcanza los niveles deseados.
Finalmente tienen que solidificarse, pues es la forma más segura de transportarlos y almacenarlos. Para ello se mezclan uniformemente con hormigón, mortero o cemento.
Residuos sólidos
Los residuos sólidos se segregan en función de su contaminación y de sus propiedades físico-químicas. El objetivo principal es reducir el volumen a tratar. Para ello, se emplean técnicas de descontaminación, troceado, trituración y compactación. Este último tratamiento consigue reducir el volumen inicial hasta un 30%.
La descontaminación se lleva a cabo mediante diversos procesos, como la limpieza con agua a presión, los baños químicos, etc.
Se inmovilizan posteriormente creando un bloque con cemento.
Los residuos orgánicos se incineran con el objetivo de poder solidificarlos, bloqueando posteriormente el bidón con sus cenizas y mortero.
Tratamiento y acondicionamiento de residuos radiactivos
Última actualización el 01/07/2009
Palabra clave: líquido, sólido, pretratamiento, confinamiento, inmovilización, volumen, aglomerantes, hormigón, cemento, bidón, radiación, blindaje, protección, residuos, tratamiento, acondicionamiento, baja y media actividad, bloqueo de residuos, descontaminacion, muy baja actividad, rbma, rbba