Concluye el curso sobre el ATC, con el debate sobre sus beneficios

24/06/2010

Mesa redonda impacto socioeconómico del ATC

Mesa redonda sobre el impacto socioeconómico del ATC

Una mesa redonda sobre el impacto socioeconómico del ATC y su Parque Tecnológico puso ayer el punto y final al curso “Un modelo de gestión eficaz y segura de los residuos radiactivos: el ATC y su parque tecnológico” celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. En este foro de debate, candidatos y administración pública intercambiaron opiniones sobre las implicaciones sociales y económicas de una instalación de este tipo.

El subdirector general de Energía Nuclear del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, Javier Arana, destacó que el Almacén Temporal Centralizado supondrá una movilización de recursos técnicos y humanos, y un consiguiente impacto económico en la zona donde se ubique.

Según Arana se distinguirán dos fases: una primera de generación de empleo directo e indirecto debido a la construcción; y una segunda en la que es importante fijar a esa población que llega de aluvión para la construcción. Pero esta repercusión, señaló, no queda sólo en el empleo, ya que los municipios del entorno contarán con beneficios importantes “tanto desde el punto de vista fiscal, como económico, que servirán para impulsar nuevas actividades y desarrollos económicos”.

La secretaria del ayuntamiento de Villar de Cañas, María Carmen Barco,

defendió que aunque el proceso abierto en España para escoger el municipio que albergue el ATC no contemplara asignaciones, “hubieran concurrido igual” porque “el ATC es una instalación totalmente segura y el parque tecnológico es de por sí es una gran oportunidad económica de desarrollo que ayuda a la supervivencia del pueblo”. Además, apuntó a que si el proceso de presentación de candidaturas se hubiese prolongado en el tiempo y se hubiese dado más información “habría habido más candidatos”.

La postura de los municipios acostumbrados a la actividad nuclear la proporcionó el gerente de AMAC, Mariá Vila, quien explicó que “ya desde 2006”, esta asociación que aglutina a los municipios de los entornos de áreas nucleares, decidió que “era necesario un ATC y que lo apoyarían” ya que sus poblaciones “se habían convertido sin saberlo en almacenes de residuos” puesto que estos materiales permanecen en las centrales nucleares.

Vila incidió además en que “ha sido un procedimiento consensuado” siguiendo las directrices del programa internacional que marcó el programa COWAM para toma de este tipo de decisiones.

El director de la división administrativa de Enresa, Jorge Lang-Lenton, moderó esta mesa redonda que dio paso a la clausura de un curso en el que diferentes expertos analizaron y debatieron, a lo largo de tres días, tanto la vertiente técnica de un ATC, como sus implicaciones sociales o científicas.

Publicado en: Seguridad y Medio Ambiente, Actividades y Proyectos

Concluye el curso sobre el ATC, con el debate sobre sus beneficios

Publicado el 24/06/2010

© 2009 Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (ENRESA)

VIRATI