En España se generan residuos radiactivos en una serie de instalaciones distribuidas por todo el territorio nacional (ver figura 3) que utilizan materiales y sustancias radiactivas según lo regulado por la normativa específica aplicable y que son las denominadas Instalaciones Nucleares (II.NN.) e Instalaciones Radiactivas (II.RR.). Ocasionalmente, también pueden generarse residuos radiactivos en otros ámbitos, como consecuencia de actividades específicas.
Los orígenes de los residuos que se producen actualmente, así como los que potencialmente podrían generarse en el futuro, son los siguientes:

Además de lo anterior, en España se han producido a lo largo de las últimas décadas cantidades importantes de estériles procedentes de la minería del uranio y de la fabricación de sus concentrados, con un bajo contenido de radiactividad de carácter natural, pero que, al tratarse de grandes volúmenes (del orden de unos 75 millones de t de estériles de mina y de unos 14 millones de t de estériles de proceso), requieren acciones específicas de gestión.
De cara a la gestión integral en nuestro país, los residuos radiactivos se pueden agrupar, pues, en dos grandes conjuntos.
Los RBMA son acondicionados, en general, por los productores que los generan. Sin embargo, en la mayoría de las II.RR. o en caso de incidentes, el acondicionamiento se realiza de forma específica y contando con el apoyo de Enresa en base a las capacidades disponibles, entre las que son fundamentales las existentes en las instalaciones de El Cabril, debiéndose cumplir en todos los casos los criterios de aceptación establecidos por Enresa para la gestión ulterior prevista.
Los generados en las centrales nucleares y en Juzbado se almacenan temporalmente en las propias instalaciones productoras, teniendo como destino final su traslado a El Cabril. Los de otra procedencia suelen permanecer ubicados de forma coyuntural y en todo caso transitoria en sus instalaciones de origen, hasta su retirada por Enresa.
El combustible gastado de las centrales nucleares, una vez descargado del reactor, se almacena bajo agua en las piscinas que dichas centrales tienen a tal efecto. Posteriormente, transcurrido el tiempo necesario para su enfriamiento, el combustible se traslada o transporta a las instalaciones de almacenamiento temporal, como etapa intermedia en espera de su gestión final.
A finales de 2005 había almacenados en España unos 37.200 m3 de RBMA, acondicionados prácticamente en su totalidad, de los cuales, aproximadamente un 75% están ya en las instalaciones de El Cabril, un 24% en los recintos de las CC.NN. y el pequeño porcentaje restante en los almacenes de Juzbado y Ciemat (no se hace referencia a las II.RR. porque los residuos radiactivos sólo se almacenan en ellas de forma transitoria a la espera de su retirada por Enresa).
Respecto al combustible gastado, a esa misma fecha, había almacenadas en las piscinas de las CC.NN. 3.272 tU, que unidas a las 98 tU existentes en el Almacén Temporal Individualizado de la C.N. Trillo hacen un total de 3.370 tU.
Para ofrecer una visión global de las cantidades totales de residuos a gestionar, habría que tener en cuenta también una serie de residuos que, aunque estén en la actualidad fuera de España, deben considerarse españoles. Su volumen y procedencia es el siguiente: 13 m3 de RAA vitrificados y 666 m3 de RMA procedentes del reprocesado en Francia del combustible gastado de la C.N. Vandellós I, actualmente almacenados en dicho país y que deberán retornar a España a partir del año 2010; también pequeñas cantidades de materiales fisionables (U y Pu) recuperados en el reprocesado del combustible gastado de la C.N. Santa Mª de Garoña, enviado al Reino Unido con anterioridad al año 1983 y que eventualmente deberán retornar a España para su gestión.
Respecto a las previsiones de generación, en la figura 4 se resumen las cantidades totales de combustible gastado y de residuos, tanto RBMA como RAA, a gestionar en España, de acuerdo con las cantidades realmente producidas a finales de 2005 y las mejores estimaciones y datos disponibles en el momento actual. El escenario básico de referencia, a efectos de planificación y cálculos, se puede resumir en los siguientes puntos:
Escenario de referencia
En base a todo lo anterior, el volumen total de residuos radiactivos a gestionar en España, ya acondicionados y susceptibles de ser almacenados de forma definitiva en las instalaciones de Enresa en El Cabril, será de unos 176.300 m3 para los RBMA, que incluyen, asimismo, los residuos que por tener muy baja actividad pueden ser gestionados de forma específica (RBBA). Por otra parte, el volumen de los residuos no susceptibles de almacenamiento final en El Cabril, se elevaría, una vez encapsulados, a unos 12.800 m3, de los cuales unos 10.000 m3 serían combustible gastado (6.674 tU) y el resto otros residuos de media o alta actividad procedentes del reprocesado o del desmantelamiento de las CC.NN.
De dichas cantidades, a 31/12/2005 ya han sido generadas casi la cuarta parte de los RBMA, la mayoría almacenados de forma definitiva en El Cabril, y la mitad del combustible gastado, almacenado temporalmente hasta esa fecha en las propias centrales nucleares.
Estas estimaciones de residuos, que son ligeramente menores que las contempladas en el 50 PGRR como consecuencia de la optimización de su gestión y de una evaluación más precisa de los mismos, así como las capacidades actuales de las instalaciones de almacenamiento existentes, son la base para el establecimiento de las necesidades futuras de almacenamiento adicional, que en el caso de los residuos de alta actividad surgirán a partir de finales de la presente década y en el año 2009 para posibilitar el desmantelamiento de la C.N. José Cabrera.


XHTML