Profesionales de la comunicación, la investigación y la divulgación se dieron cita los pasados 29 y 30 de octubre en la XX edición del Seminario Internacional de Periodismo y Medio Ambiente (SIPMA), organizado por Enresa, la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) y la Universidad de Córdoba. Celebrado entre el Rectorado de la Universidad de Córdoba y el centro de almacenamiento que Enresa opera en El Cabril (Hornachuelos, Córdoba), el seminario centró sus debates en el impacto de la inteligencia artificial sobre la comunicación, la actividad humana y la sostenibilidad ambiental.
En la primera jornada, la presidenta de Enresa, Olga García, reivindicó el papel de SIPMA como un foro que, durante más de dos décadas, ha contribuido a fortalecer el vínculo entre periodismo, ciencia y sociedad, destacando la necesidad de impulsar una información rigurosa y especializada para afrontar los grandes desafíos ambientales. La presidenta de Enresa subrayó además que la comunicación, la transparencia y el conocimiento son elementos esenciales para generar confianza ciudadana en torno a cuestiones de interés público, y reafirmó el compromiso de la empresa con una iniciativa que contribuye a acercar el conocimiento científico a la sociedad y a promover un debate informado sobre cuestiones ambientales de primer orden.
Por otro lado, la secretaria general de Enresa, Cristina Pérez-Prat, expuso la situación actual de Enresa en el marco del 7ºPGRR, los cambios que se están operando en la empresa, en el ámbito de recursos humanos y de la organización para hacer a los compromisos del Plan y los instrumentos de gobernanza de los que se ha dotado Enresa para su materialización: un Plan de Actuación 2026-2028, una Estrategia de Comunicación y una Estrategia de relación de Enresa con sus entornos. Con ello se hace hincapié en la necesidad de comunicar el papel de Enresa y su labor de apoyo, para lo que SIPMA supone una herramienta alineada con estos instrumentos, al fomentar el diálogo entre expertos y periodistas, impulsar una información rigurosa y acercar a la sociedad el conocimiento sobre la actividad de servicio público esencial que desarrolla la compañía.
La sesión inaugural contó con la participación de la catedrática y académica de la Real Academia Española Asunción Gómez-Pérez, quien analizó los retos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial desde una perspectiva científica y social. Durante su intervención, Gómez-Pérez destacó que la verdadera ventaja competitiva no reside simplemente en utilizar inteligencia artificial, sino en identificar adecuadamente para qué aplicaciones resulta útil y qué técnicas son las más adecuadas en cada caso. Asimismo, defendió la necesidad de evaluar con rigor los sistemas de IA a lo largo de todo su ciclo de vida, teniendo en cuenta no solo su rendimiento tecnológico, sino también sus impactos sociales, energéticos y económicos.
La catedrática subrayó además que el despliegue responsable de la inteligencia artificial exige marcos sólidos de gobernanza, transparencia y trazabilidad que permitan comprender y supervisar las decisiones generadas por estos sistemas, así como garantizar su seguridad y robustez frente a riesgos como los sesgos o las denominadas “alucinaciones” de la IA generativa. Como conclusión, incidió en la importancia de analizar previamente los costes de construcción y operación de estas tecnologías para asegurar que su implantación resulte sostenible y aporte un valor real tanto para las organizaciones como para la sociedad y el medio ambiente.
Además, en esta primera jornada del seminario, se abordaron también cuestiones relacionadas con las aplicaciones ambientales de la inteligencia artificial. La sesión, moderada por Javier Valenzuela, DIRCOM de la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y vicepresidente de APIA, ofreció una visión multidisciplinar sobre los retos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial en ámbitos tan diversos como la ética, la gestión pública o la conservación ambiental. El filósofo Jose Carlos Ruiz Sánchez, doctor en Filosofía Contemporánea por la Universidad de Córdoba, invitó a reflexionar sobre la necesidad de preservar el pensamiento crítico en una sociedad cada vez más influida por los algoritmos, defendiendo la capacidad humana para analizar, cuestionar y tomar decisiones informadas frente al uso creciente de herramientas de inteligencia artificial. Por su parte, María Amparo Alonso Escobar, asesora internacional en inteligencia artificial ética y fundadora y directora ejecutiva de EAiD, centró su intervención en las implicaciones éticas de estas tecnologías, subrayando que la sostenibilidad de la IA debe evaluarse a lo largo de todo su ciclo de vida y que la innovación tecnológica debe estar vinculada a principios de justicia ambiental, inclusión y desarrollo humano.
La sesión también permitió conocer aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial orientadas a la mejora del medio ambiente y de los servicios públicos. Rafael García Balaguer, director de Sistemas y Documentación de Enresa, presentó la estrategia de implantación de la IA en la empresa pública, orientada a reforzar la gestión de residuos radiactivos y los proyectos de desmantelamiento mediante herramientas que mejoren la eficiencia, la trazabilidad de la información y la toma de decisiones, siempre bajo criterios de supervisión humana, seguridad y utilidad pública. Juan Ramón Molina, director del Laboratorio de Incendios Forestales (LABIF) de la Universidad de Córdoba, mostró cómo la inteligencia operativa permite mejorar la detección, prevención y extinción de incendios forestales gracias al análisis avanzado de datos en tiempo real. Finalmente, Neus Pérez, técnico del Servicio de Acústica Submarina del Instituto Universitario en Investigación Marina, expuso un sistema inteligente capaz de detectar cetáceos en el Estrecho de Gibraltar mediante el análisis automatizado de señales acústicas submarinas, una herramienta de gran valor para el seguimiento y la conservación de la biodiversidad marina.
La jornada del jueves se completó con la exposición de un caso práctico de comunicación realizado por el Departamento de Comunicación de Enresa y centrado en la plataforma sureste de El Cabril, y con dos talleres especializados: uno sobre periodismo de investigación, datos y nuevas narrativas impartido por Ana Tudela, cofundadora de Datadista, y otro sobre el impacto físico y ambiental de la inteligencia artificial a cargo del investigador de la Universidad de Córdoba José Raúl Romero Salguero, quien invitó a reflexionar sobre los recursos materiales y energéticos que sustentan el funcionamiento de los sistemas de IA.
Las sesiones del viernes 30 de octubre se trasladaron, una edición más, al centro de almacenamiento para residuos radiactivos de muy baja, baja y media actividad de El Cabril. Además de la tradicional visita a las instalaciones, los asistentes participaron en una sesión magistral que sirvió para mirar al pasado y reflexionar sobre cómo ha cambiado el periodismo ambiental durante las dos últimas décadas. Moderado por el periodista José María Montero, histórico director del seminario entre 2000 y 2013, el debate reunió a reconocidos expertos que han formado parte de distintas ediciones de SIPMA. El biólogo, Miguel Delibes de Castro, el catedrático de comunicación de la Ciencia, Bienvenido León, el catedrático de Microbiología, Adolfo García Sastre y la ingeniera informática, Mari Luz Congosto, compartieron su visión sobre la evolución de la ciencia, la comunicación y los nuevos desafíos derivados de fenómenos como las redes sociales y la inteligencia artificial. A partir de sus diferentes experiencias, los participantes analizaron cómo han evolucionado tanto los desafíos ambientales como la manera de comunicarlos, desde una época en la que ocupaban un espacio limitado en la agenda pública hasta el actual contexto de sobreabundancia informativa, redes sociales, algoritmos e inteligencia artificial. La charla puso de relieve la creciente necesidad de contar con información rigurosa y basada en la evidencia científica para afrontar fenómenos globales cada vez más complejos, al tiempo que reflexionó sobre el papel que deben desempeñar periodistas, científicos e instituciones para combatir la desinformación y fortalecer la confianza de la ciudadanía en el conocimiento experto.
Veinte ediciones después, SIPMA continúa siendo un referente para el análisis de las grandes cuestiones que conectan información, ciencia y medio ambiente. Esta XX edición ha vuelto a demostrar la vigencia de un proyecto que sigue apostando por el conocimiento y la información de calidad. Una edición que no se ha mostrado al margen de la actualidad. Así, durante la mañana del jueves 29 de octubre, los participantes se sumaron al minuto de silencio convocado por la Universidad de Córdoba a las puertas del Rectorado en recuerdo de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo) ocurrido el día anterior, mostrando así su solidaridad con las personas afectadas y sus familiares.





